Reiki a distancia, también llamado Reiki online, es una sesión individual en la que recibes la energía Reiki en tu propio espacio, en cualquier lugar del mundo. La distancia física no es un límite para esta energía: yo puedo estar en Estambul mientras tú estás en Madrid, en Buenos Aires o sencillamente en tu habitación. Tampoco el idioma es un obstáculo: la sesión puede ser en español, en inglés o en turco. Si prefieres que nos veamos en persona, encontrarás mis sesiones presenciales en las páginas Sesión de Reiki Barcelona, Reiki Session London (en inglés) y Sesión de Reiki Estambul.
¿Cómo es una sesión de Reiki a distancia?
En la fecha y la hora que acordemos, según tu zona horaria, te llamo por videollamada o por teléfono. Primero, igual que en mis sesiones presenciales, hablamos en profundidad: vemos juntos qué necesitas y, si hay algo que te preocupa, buscamos de dónde viene. Y no hace falta que haya ningún problema: podemos mirar en qué punto de tu camino de crecimiento personal te encuentras y decidir juntos cómo puedo acompañarte. Mi papel es sostener una luz, un espejo, para que tomes más conciencia de la relación que tienes contigo.
Cuando terminamos de hablar, te tumbas en una postura cómoda. Entonces, con los símbolos de Reiki a distancia, empiezo a enviarte esta energía de amor y de luz, de alta vibración, que va más allá de los límites del tiempo y del espacio. Desde que te acomodas hasta el final de la sesión suelen pasar entre 45 minutos y una hora.
Lo que mis clientes cuentan de sus sesiones a distancia es lo mismo que cuentan de las presenciales: una relajación profunda, un descanso parecido a la meditación, nuevas tomas de conciencia, emociones que empiezan a fluir, apoyo para ir soltando traumas y una sensación de libertad. Como ocurre con una sesión presencial, el efecto se queda contigo un tiempo y acompaña tu proceso de sanación en los días siguientes. La investigación apunta en la misma dirección: en un estudio de 2023 con profesionales sanitarios del Reino Unido que trabajaban en primera línea durante la pandemia, el estrés, la ansiedad y el dolor bajaron de forma significativa después de cuatro sesiones de Reiki a distancia de 20 minutos, en días seguidos. También mejoraron el bienestar y la calidad del sueño.
Para quien no tiene ninguna molestia física, Reiki a distancia tiene en los cuerpos emocional, mental y espiritual la misma fuerza que una sesión presencial. Si una molestia ya ha bajado al cuerpo físico, Reiki a distancia sigue siendo un apoyo; pero cuando mis manos están cerca del cuerpo, Reiki trabaja con más fuerza y más rapidez, así que en ese caso te recomiendo una sesión presencial.
Quienes han recibido sesiones a distancia conmigo cuentan su experiencia, con sus propias palabras, en la página de testimonios de Reiki.
Foto: Hande Özerden
Enviar energía Reiki a distancia: empezamos a creer en milagros
Hay leyes de la naturaleza que nos permiten enviar energía a grandes distancias. El método con el que se envía la energía en una sesión de sanación Reiki a distancia también se basa en estas leyes.
Cuando la persona que va a recibir la sanación no está a nuestro lado, este método nos permite ir más allá del espacio y del tiempo y enviarle energía Reiki a su pasado, a su futuro o a su presente. Y también podemos enviarnos energía Reiki a nosotros mismos.
Esa persona puede estar en otra ciudad o en otro continente. Incluso podemos enviar energía Reiki a varias personas a la vez.
Reiki a distancia y los Registros Akáshicos
Enviando energía sanadora de Reiki a distancia también podemos llegar a los Registros Akáshicos. Los Registros Akáshicos son un concepto espiritual relacionado con las huellas que, según se cree, nos acompañan desde esta vida o desde otras vidas. A través de ellos podemos sanar también los traumas y el karma que traemos de esta vida o de otras. Reiki nos ayuda a darnos cuenta de las formas de vivir que no nos hacen bien y nos hace conscientes de las nuevas opciones que tenemos y de cómo llevarlas a la práctica.
La huella de esas formas de vivir puede acumularse en el cuerpo, en las emociones y en el alma: fobias, miedos, noches sin dormir, una tristeza que no termina de irse… Reiki trabaja con la energía que está en la raíz de todo eso.
Hon Sha Ze Sho Nen, el símbolo para enviar Reiki a distancia
El símbolo Hon Sha Ze Sho Nen se activa en nosotros con la iniciación del nivel 2 de Reiki Usui Tibetano, y con él podemos cruzar todos los límites y enviar Reiki muy lejos.
El efecto de enviar Reiki a distancia sobre los cuerpos emocional y espiritual es tan fuerte como el de la energía que damos cuando la persona está a nuestro lado y acercamos las manos a su cuerpo. En el cuerpo físico, en cambio, el efecto no es el mismo.
Esto se debe a que la energía sanadora que enviamos desde lejos trabaja primero en los cuerpos emocional y espiritual, invisibles y situados en la capa más externa, y solo la energía que queda llega, al final, al cuerpo físico.
Podemos enviar energía sanadora de Reiki, por ejemplo, a guerras, catástrofes naturales, hospitales o cárceles, y también a otras situaciones, lugares y acontecimientos parecidos.
¡Qué sensación de libertad! De pequeña siempre pensaba en los niños que morían de hambre en África y me sentía completamente impotente. Que no hubiera nada que yo pudiera hacer me partía el alma.
Con Reiki siempre hay algo que podemos hacer. Desde el corazón, desde las manos y desde nuestros cuerpos energéticos, con los poderosos símbolos de geometría sagrada de Reiki, podemos llegar incluso a los lugares más lejanos. Podemos enviar energía de Amor y de Sanación: es lo mínimo que podemos hacer… o, mejor dicho, ¡lo máximo!
Foto: Hande Özerden
Enviar energía sanadora de Reiki al futuro o al pasado
También podemos enviar energía sanadora de Reiki al pasado o al futuro. Al enviarla al pasado, buscamos sanar lo que vivimos entonces, por ejemplo un trauma o un recuerdo doloroso, y también el efecto que todavía tiene hoy en nosotros. Podemos hacerlo durante una sesión de Reiki diciendo la fecha de aquel momento, si la recordamos, o visualizando lo que ocurrió. Cuento cómo trabajo con Reiki las heridas que llevamos desde la infancia en mi artículo sobre Reiki y el niño interior.
Cuando enviamos Reiki al futuro, por ejemplo si tenemos una entrevista de trabajo o un examen, nombramos de la misma manera el lugar y la fecha de ese acontecimiento, o cualquier detalle que nos parezca adecuado, en la oración que decimos antes de enviar la sanación a distancia.
El objetivo de enviar Reiki al futuro es poder aprovechar al máximo nuestro potencial en ese momento, aliviar la tensión y reaccionar con más calma a lo que vaya pasando ese día.
También podemos hacer Reiki por nuestros deseos, materiales o espirituales: por lo que buscamos o por lo que nos gustaría tener. En ese caso, lo que no debemos olvidar es decir en nuestra oración: «… que se cumpla en armonía con el equilibrio del universo».
Eso es lo que significa «en armonía con el equilibrio del universo»: deseamos que se cumpla sin quitarle nada a nadie, sin herir a nadie y de forma que sea para nuestro bien y para el bien común.
Hay mucho que podemos hacer y muchas almas a las que podemos llegar. Empezaremos por dentro, por querernos a nosotros mismos, y desde ahí nuestra vibración se extenderá muy lejos, como las ondas del sonido bajo el agua.
En el mar de las infinitas posibilidades, te espero para que nademos juntos mientras haces brillar tu propia luz. Igual que las ballenas…
Preguntas frecuentes
¿Reiki a distancia funciona de verdad?
Sí. La energía Reiki actúa con independencia de la distancia física, y en los cuerpos emocional, mental y espiritual su efecto es tan fuerte como el de una sesión presencial. Después de sus sesiones, mis clientes hablan de una relajación profunda, de ligereza y de una mente más clara. En un estudio de enfermería realizado en Turquía con 180 personas sanas, quienes recibieron 20 minutos de Reiki a distancia durante cuatro días seguidos mostraron después una mejora significativa de su bienestar holístico, de su estado de ánimo y de su sensación de vitalidad. La página Qué es Reiki explica con más detalle cómo trabaja esta energía.
¿Qué necesito para una sesión de Reiki a distancia?
Basta con que, a la hora de la cita, estés en un lugar tranquilo y cómodo. Empezamos con una conversación por videollamada o por teléfono; después te tumbas a gusto y yo empiezo a enviarte la energía Reiki. El resto es, sencillamente, dejarte recibir.
¿Hace falta mantener la videollamada durante la sesión?
No. La conversación del principio puede ser por videollamada o por teléfono, como prefieras; cuando empiezo a enviarte la energía, ya no hace falta seguir en la llamada.
¿Qué se siente con Reiki a distancia?
No hay dos experiencias iguales. Mientras estás tumbada o tumbado, puede que notes un calor que se extiende por el cuerpo, un ligero cosquilleo en las manos o en los pies, o una relajación cada vez más honda; a veces la mente se queda en silencio por sí sola. Si no sientes nada, eso no significa que la energía no te haya llegado.
¿Y si me duermo durante la sesión?
No pasa nada. Cuando el cuerpo se suelta, es natural caer en un descanso profundo, parecido al sueño, y Reiki sigue llegándote, duermas o no.
¿Cuánto dura una sesión de Reiki a distancia?
Contando la conversación inicial, te recomiendo reservar entre una hora y hora y media. La parte en la que te envío la energía suele durar entre 45 minutos y una hora.
Tengo una molestia física, ¿me sirve Reiki a distancia?
Reiki a distancia también es un apoyo cuando hay una molestia física; pero cuando las manos están cerca del cuerpo físico, Reiki trabaja con más fuerza, así que en ese caso te recomiendo una sesión presencial.
¿Una sesión de Reiki a distancia es lo mismo que una iniciación?
No. Las iniciaciones de Reiki las doy en persona, en mis cursos de Barcelona, de Londres y de Estambul. Una sesión a distancia no es una iniciación: yo te envío la energía y tú simplemente la recibes. Si quieres aprender a usar Reiki por tu cuenta, tienes toda la información en las páginas del curso de Reiki en Barcelona, del curso de Reiki en Londres (en inglés) y del curso de Reiki en Estambul.
¿Puedo pedir una sesión de Reiki a distancia para mis hijos o para otra persona?
Sí. Si la sesión es para alguien menor de 18 años, la acepto con el permiso de su madre o de su padre. Si es para una persona adulta, la acepto siempre que esa persona haya dado antes su permiso.
¿Puedo recibir Reiki a distancia desde cualquier país?
Claro. Trabajo con personas de todo el mundo, así que da igual que vivas en España, en Latinoamérica o en cualquier otro país: acordamos la hora de la sesión según tu zona horaria. Y toda la sesión, desde la primera conversación, puede hacerse en español, en inglés o en turco.
¿Cuánto cuesta una sesión de Reiki a distancia?
Mis sesiones de Reiki a distancia tienen un precio fijo. En cuanto me escribas desde la página de contacto, te digo el precio vigente y los horarios que tengo libres.
Para una sesión a distancia no importa dónde vivas: basta con reservarte un rato tranquilo solo para ti. Escríbeme y elegimos el día y la hora que te resulten más cómodos.
Estos servicios no sustituyen al tratamiento médico. Para más información, consulta nuestra página de Aviso Legal.